La señora que pide “un poquito” y se lleva media compra hecha

Publicado el 28 de mayo de 2026, 15:43

La señora que pide “un poquito” y se lleva media compra hecha

En carnicería, “un poquito” es una medida emocional, no matemática.

Hay una frase clásica en el mostrador: “ponme un poquito”.

El carnicero ya sabe que esa frase no significa nada exacto. Puede ser cien gramos, medio kilo o una compra completa disfrazada de moderación.

Empieza con “un poquito de filete”. Luego añade “un poquito de pollo”. Después recuerda “un poquito de carne picada”. Y cuando parece que acaba, mira la vitrina y dice: “ay, ponme también un poquito de eso que tiene buena pinta”.

Al final, el “poquito” llena una bolsa respetable.

Y ahí está la magia del mostrador: muchas compras no se planean, se despiertan mirando producto bien presentado.

El cliente no siempre sabe lo que quiere al entrar. A veces lo descubre delante de la vitrina.

Por eso un buen mostrador no solo enseña carne. Provoca apetito, recuerdos y ganas de cocinar.

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios